De pincho en pincho por Valencia de Alcántara, 7 sabores medievales para descubrir una villa con historia
La localidad cacereña invita a disfrutar los días 24 y 25 de octubre de una ruta gastronómica con las siete tapas finalistas del XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales, a 2,50 euros cada una. Una escapada para saborear las cocinas de España y Portugal mientras se descubren el Barrio Gótico, la antigua sinagoga, la iglesia de Rocamador y el castillo-fortaleza.

Valencia de Alcántara. 19 de octubre de 2026. Hay muchas maneras de descubrir una localidad, pero pocas tan apetecibles como hacerlo de pincho en pincho. El próximo fin de semana, Valencia de Alcántara propone un recorrido por su historia y su patrimonio con siete paradas gastronómicas que permitirán degustar las creaciones finalistas del XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales.
El sábado 24 y el domingo 25 de octubre, de 13.00 a 15.30 horas, vecinos y visitantes podrán probar, por 2,50 euros cada una, las propuestas de los cocineros que representan a Almazán, Estella-Lizarra, Hondarribia, Laguardia, Marvão, Sigüenza y la propia Valencia de Alcántara. Siete maneras de interpretar la cocina medieval, reunidas durante dos jornadas en una villa cuyo pasado fronterizo y patrimonio monumental invitan a prolongar la visita.
La Red de Ciudades y Villas Medievales propone aprovechar la ocasión para recorrer las calles de Valencia de Alcántara, descubrir algunos de sus rincones más singulares y detenerse en los establecimientos que acogerán a los finalistas. La ruta puede distribuirse entre las dos jornadas, combinando las degustaciones con un paseo por el conjunto histórico.

Un paseo entre sabores y monumentos
Una buena forma de comenzar es acercarse al entorno del Parque de España, donde el Bar La Palmera acogerá a Rubén Urbano, representante de Sigüenza. Su pincho, «Evolución», combina cordero, almendras, garbanzos, berenjena, granada e higos para evocar la convivencia de culturas durante la Edad Media. Como explica el cocinero, quiso representar «cómo las culturas medievales no se sustituyeron unas a otras, sino que evolucionaron juntas».

Desde este sector, el paseo puede continuar hacia el Parque de San Pedro de Alcántara, donde La Taberna de Pedro ofrecerá «Trucha sobre regañá de trigo antiguo», la propuesta de Alberto Marín, de Laguardia. Una elaboración que recupera una variedad tradicional de trigo y utiliza trucha curada con sal de Añana, reivindicando ingredientes y técnicas vinculados al patrimonio gastronómico alavés.

El recorrido conduce después hacia el centro de Valencia de Alcántara. En Casa Artesanos, el público podrá probar «¡Qué Porras!», de María Rello, representante de Almazán. Tras su apariencia de porra tradicional, la cocinera esconde una mousse de costilla asada con mostaza, miel y naranja, coronada con gelatina de naranja sanguina. Una combinación que conquistó al público durante el concurso local, donde el Bar Las Piscinas llegó a servir más de 600 unidades. Detrás de su elaboración hubo numerosas pruebas hasta encontrar, como explica la cocinera, «el equilibrio que buscábamos».

En el entorno de la Plaza de la Constitución, presidida por el Ayuntamiento, el visitante puede adentrarse en uno de los grandes tesoros de Valencia de Alcántara, su Barrio Gótico, declarado Bien de Interés Cultural en 1997. Sus 19 calles conservan alrededor de 266 portadas históricas, muchas de ellas ojivales, que recuerdan la importancia de la localidad durante la Edad Media.
Entre esas calles se encuentra la antigua sinagoga, hoy Centro de Identidad de la Cultura Sefardí, testimonio de la presencia judía y de una historia marcada por los intercambios culturales.
En La Peña Café & Tapas, Adur Arrieta, de Hondarribia, presentará «Entre redes y trigales». El cocinero lleva hasta Extremadura una combinación de atún rojo y risotto de trigo sarraceno con hongos, una propuesta que reúne sabores del Cantábrico y productos de la tierra.

El Restaurante El Clavo acogerá a Iban Garin, representante de Estella-Lizarra y vigente campeón internacional. Su creación, «Zalatambor», combina txantxigorri, berenjena ahumada, cerdo, miel y especias para evocar los sabores de Tierra Estella. La elaboración tiene también una dimensión personal. «Me acordaba de cuando hacíamos la matanza del cerdo en la casa del pueblo y de cuando mi abuela me enseñó a hacer las tortas de txantxigorri», recuerda.
El paseo patrimonial puede continuar hasta la iglesia de Nuestra Señora de Rocamador, uno de los principales monumentos de la localidad, y el castillo-fortaleza, estrechamente ligado a la historia de una población situada junto a la frontera portuguesa. Este sector permite completar el acercamiento a la arquitectura medieval y al carácter fronterizo de Valencia de Alcántara.

En La Taberna de Pedro, establecimiento que también figura como anfitrión de Marvão en el tríptico, Fátima Marques ofrecerá «Bosque de Outono», una creación inspirada en los paisajes otoñales de la Serra de São Mamede, con castañas y setas como protagonistas. «Busqué productos que representaran esta tierra y este paisaje», explica la cocinera portuguesa.

La propuesta se completa con una parada en Las Casiñas, donde El Duendi Hampón presenta «Breva de Tronos», la tapa con la que Alejandro Doval representa a Valencia de Alcántara. Breva, queso de cabra, embutido picante, higo, almendra y miel se combinan en una elaboración que lleva los sabores del territorio hasta la final internacional.

La escapada puede prolongarse para descubrir el extraordinario patrimonio natural y arqueológico del municipio, especialmente sus conjuntos dolménicos, uno de los grandes atractivos de la comarca.
El XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales tendrá su momento decisivo el sábado 24 de octubre, a partir de las 17.00 horas, en la Casa de la Cultura, donde los siete finalistas defenderán sus creaciones ante el jurado. Pero durante todo el fin de semana, la experiencia estará también en las calles, en los monumentos y en las mesas de Valencia de Alcántara, que ofrecerá a sus visitantes la oportunidad de descubrir siete territorios medievales sin salir de la localidad.